jueves, 12 de diciembre de 2013

III

Me despierta el sonido de una máquina. Abro un poco los ojos y en seguida el foco fluorescente me ciega. Sé perfectamente donde estoy. Con cuidado giro mi cuello al notar levemente unas caricias en mi mano izquierda.
Me encuentro con la última persona que esperaría que estuviese sujetando mi mano mientras estoy inmóvil en una cama de hospital.
-Dani..-mi voz sale como un gemido más que como un susurro. Levanta su cabeza y me mira. Tiene lo ojos rojos y aún cerrados,segura estuviese durmiendo. En cuanto abre los ojos completamente dibuja una sonrisa en su rostro. Cuidadosamente entrelaza mis dedos con los suyos y yo no me resisto,al contrario,cuando nuestras manos están encajadas completamente aprieto con la poca fuerza que tengo. Siento que es un espejismo,que en cualquier momento se desvanecerá y mi mano agarrará la nada que siempre me deja cunado se va. Sonrío a pesar del esfuerzo que me cuesta. Me siento bien al verle a mi lado,siento que nada malo me puede pasar.
-¿Cómo te sientes?-el calor de sus manos y su voz ronca hacen que toda mi piel se ponga de gallina.
-Bueno..aturdida,¿qué me ha pasado?
-Te desmayaste-trata de sonreir aunque tan solo le sale una mueca- No te preocupes te pondr.
-Vamos Dani...demasiado estaba aguantando-miro hacia otro lado aflojando mis dedos.
-No digas eso-noto en su voz un leve sollozo-Todo va a ir bien-sus dedos se aferran a los míos,pero yo los sigo manteniendo sueltos.
-No,no me mientas. Me he desmayado,es el primer síntoma,¿ya no te acuerdas?-el recuerdo de aquella tarde de Agosto vuelve a mi memoria...

Estaba tumbada en el césped de la casa de los padres de Dani,viéndole jugar con sus sobrinos. Él me sonreía y yo a él. Me reía de los gritos de auxilio de los niños cuando Dani los levantaba del suelo y temían caerse. ¿de verdad no se habían dado cuenta de que su tío jamás les haría daño? En medio de una sonrisa y un grito para unirme a la lucha unas manchas negras se apoderan de mi visión. Siento que todo mi cuerpo se queda sin fuerzas. Aún así me levanto,quiero ir donde están ellos. Puedo ver aún sus caras,borrosas,y sus risas a lo lejos. Mi visión se vuelve oscura completamente y entonces pierdo el control de mi. Me caigo,me voy. Noto que unos brazos me sostienen antes de llegar al suelo,ningún músculo de mi cuerpo reacciona. Nada. No estoy,me he ido. Todo es oscuridad.
Abro los ojos y un foco me ciega. Los sonidos de una máquina retumban en mis oídos. También una voz,es Dani. Me está llamando,quiero volver,quiero verle. Abro los ojos lentamente de nuevo y esta vez la luz tan solo me molesta. Muevo la cabeza tratando de ayudar a mis ojos a acostumbrarse a la nueva situación.
-¿Dónde estoy?-la cara de Dani se asoma por encima,tapando la luz y dejándome descansar.
-En el hospital-su voz trata de sonar dulce pero a mi me transmite dureza.
-¿Qué ha pasado?-todo mi cuerpo se tensa.
-Te desmayaste. Has estado dos días en coma. -Mis manos tiemblan pero el las sujeta para que no lo hagan- Pero ya has despertado-toca un botón rojo que hay unos centímetros sobre mi cabeza-Voy a avisar al doctor para que te explique el mejor.
-Vale-agarro su brazo con todas mis fuerzas- Pero no te vayas- su sonrisa reaparece en su rostro,esta vez quitando tensión. Se sienta a mi lado y la luz ya no me molesta.

Muevo la cabeza de un lado para otro tratando de alejar los recuerdos de mi mente.

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